Self-referential

‘Auto-referente’ es un proyecto que explora la proyección del dominio privado en el espacio que habitamos con otros. ¿Cómo estamos modificando el espacio público como consecuencia de nuestro esfuerzo por usar el tiempo que invertimos en desplazamiento de una forma eficientemente?


Estas fotografías documentan la vida de personas durante los desplazamientos diarios. Todas fueron tomadas con un iPhone. Ellas sugieren que las experiencias cotidianas en el espacio público reflejan un impulso hacia la productividad y el individualismo. Las imágenes muestran a las personas que tratan de hacer un uso eficiente de su tiempo poniéndose maquillaje o cortándose las uñas mientras esperan en la parada del autobús o durante su viaje. Por un lado, puede parecer que, como resultado de la presión interminable del capitalismo pesado (Bauman, 2000), las personas deben viajar de una manera diferente y, por lo tanto, ya no se deben emprender acciones solo en espacio privado, en casa.


La forma en que abordamos el espacio responde directamente a la cantidad de tiempo que tenemos. La gente no tiene suficiente tiempo, no duerme lo que necesita, por lo que terminan llevando su vida privada al espacio público para ponerse al día. El consumo de tiempo se altera, respondiendo a la presión de ‘ser bello’ en una economía en la que no hay tiempo para cuidarse.


Por otro lado, estas fotografías también revelan una versión individualizada, privatizada y autorreferencial de la modernidad en la que la gente ya no necesita lidiar con la observación y el control coercitivos por parte de otros, o del capitalismo liviano. Siguiendo a Zygmunt Bauman (2000), como la distancia ahora también se mide en unidades de tiempo, las personas deciden 'someterse a la sociedad' y seguir sus normas, buscando ganar en una batalla entre el más rápido y más lento. Depende de cada persona decidir qué acciones tomar para utilizar el tiempo de viaje 'de manera eficiente'. Desde este punto de vista, el problema ahora se debe a que el individuo vive un mundo estimulante, líquido, fluido y no predeterminado.


Esta sociedad ofrece la idea de la belleza como algo que se construye en privado: se supone que las mujeres mantienen oculto todo el trabajo de la belleza, pero este tercer espacio público-como-privado revela cómo cada persona encuentra los medios para ser más eficiente.


Revisar el correo electrónico y trabajar (ser productivo) son cosas que se supone que debemos hacer en todas partes, todo el tiempo. ¿Por qué no la belleza? Este proceso significa que las necesidades estéticas terminan definiéndose a través de una negociación continua entre el espacio público y privado.


Finalmente, también podemos leer estas imágenes como representativas de una apropiación "altermoderna" del espacio público y privado (Bourriaud, 2009). Al buscar una nueva definición de ‘la modernidad de hoy’, las personas están explorando el ‘tiempo’ como una ‘cosa geográfica’ que solo tiene sentido al aprovecharlo mientras viajan.